martes, 17 de junio de 2008

Highway to Expo Heaven


La EXPO ya lleva cuatro días inaugurada, y creo que debo comenzar a escribir sobre el mayor “acontecimiento” que se ha producido en Zaragoza en los últimos cien años (aparte de la visita de Michael Jackson al Carrefour de la Avenida Navarra).

Para empezar hay que hablar muy bien de la exposición, estoy francamente sorprendido sobre todo urbanística y arquitectónicamente hablando. Para mi parecer Zaragoza acaba de dar el salto a la Champions de las ciudades europeas, ya que hasta que uno no llega a la Expo no se da cuenta de la magnitud y la espectacularidad de los edificios que se van a quedar después y sobretodo hay que ver la cantidad de nuevos lugares en los que usar esas flamantes cámaras digitales. Unos pocos ejemplos son: la puesta de sol en la Torre del Agua, las vistas de la Pasarela de manterota iluminada a la noche, las renovadas riberas del Ebro, el Pilar al fondo, el Pabellón Puente con el Puente del Tercer Milenio, el Pabellón de España, el Pabellón de Aragón etc

Aparte de ello, para comenzar a informaros sólo deciros que mi ranking de favoritos en la EXPO en estos momentos son: el Pabellón de Murcia con su apología al trasvase del Ebro (ole, ole y ole por su atrevimiento, su provocación y su desvergüenza), el letrero del pabellón de Naciones Unidas llamado UN WATER, que parece decir que allí están los baños del recinto, los ya míticos preservativos de sabores oficiales de la EXPO. El insoportable olor a pintura del Pabellón Puente, los voluntarios tan amables; que incluso ceden su asiento en el autobús urbano fuera del recinto orgullosos de llevar su uniforme por la calle aun a sabiendas que están trabajando gratis durante un montón de horas con la mejor de sus sonrisas para los jetas que cobran y que cobran mucho, el Pabellón de India que parece que sea la sección de oportunidades en la Semana de Oriente del Corte Ingles y el restaurante de México que en vez de tener burritos y salsa guacamole tiene pescado de alta cocina de la de plato vacío y precio por las nubes.

Y para los patriotas españoles una gran bandera española se alza sobre toda la exposición enarbolando exultante la españolidad de esta tierra. En cambio para los patriotas aragoneses decir que se iluminan por la noche unas frutas encima del pabellón de Aragón y que en algunos bares venden de postre una tarta denominada redol aragonés que nadie sabe que es.

Por cierto, la mascota (nuestra amigo Fluvi) aun no la he visto por el recinto, a lo mejor ¿estará de huelga en solidaridad con los camioneros? Del resto de amigos de Chisla (perdón de Fluvi) como Ica y Raspa tampoco sabemos nada aunque de raspas, icas, co´s, marujas y jubilados esta llena la EXPO. ¿Y Los turistas? ¿Y quienes son esos?
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